Una de las curiosidades de los Museos Vaticanos es la escalera helicoidal que se encuentra a su salida, diseñada por Giuseppe Momo.
Si miramos hacia abajo antes de empezar a bajar, nos parecerá que se trata de una única escalera muy larga. Sin embargo, esto es un efecto óptico: en realidad existen dos escaleras, una de bajada y otra de subida. Simplemente fijándonos en el tránsito de la gente y en el recorrido de la barandilla podemos distinguirlas fácilmente, ya que en la actualidad la escalera de subida está cerrada y sólo se utiliza la escalera de bajada.
Me acuerdo de esta escalera cuando estuve en el Vaticano. Muy chula! ^^
ResponderEliminarLa verdad es que es muy curiosa, y si no conoces el truco ni te das cuenta jeje
EliminarQué pasada. Tengo ganas de ir a Roma.
ResponderEliminarMerece la pena. Es una ciudad que me encantó!
EliminarMe encantó Roma, El Vaticano, la Capilla Sixtina y toda Italia. Subir esa escalera parecía lo más infinito que había hecho en mi vida, pero al llegar arriba mereció la pena sin dudarlo.
ResponderEliminarEs un viaje que recomiendo totalmente.
Yo de Italia de momento sólo conozco Roma y El Vaticano, pero tengo unas ganas de volver...
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